Si te interesa todo este mundo de Japón o has leído algunos de nuestros post, seguro que sabes lo que es un samurái. Precisamente en este artículo profundizamos un poco sobre qué significa ser un samurái, así como el término parecido bushi.

Los samurái, a menudo llamados bushi, surgieron en el siglo X, dando un servicio militar hasta el siglo XIX. Eran soldados de élite, con un gran entrenamiento en la batalla y eran expertos en el arco y la espada. O al menos es así como los conocemos hoy fuera de Japón, pero no fueron así desde sus inicios. Aunque son conocidos como bushi, y el término bushidō nos viene a la mente cuando pensamos en samuráis, estas palabras tienen su contexto y significados originales.
Orígenes de los samurái
Hablando de los samurái, sus orígenes datan desde el período Heian (794-1185), donde la descentralización del poder en el archipiélago japonés llevó a las familias nobles a crear ejércitos privados que tuvieran gran destreza con las armas. Como solían pasar largos periodos lejos de sus tierras por estar en la corte, necesitaban quien las protegiera. De hecho, la palabra samurái viene del verbo japonés saburau (候ふ), que significa servir.
O sea que un samurái era una persona que servía a la nobleza, y no tanto un servicio militar. Aunque había otros guerreros, sólo samurái tenía esta connotación de servicio a la nobleza. No se sabe cuándo pasó a designar al guerrero que lleva una katana y lucha, pero se cree que en el año 1500 aproximadamente ya se usaba la palabra con ese sentido.
Profundizando sobre el concepto samurái
En torno al samurái se fue creando toda una cultura y filosofía, por lo que el samurái no era un mero guerrero. La rivalidad entre clanes y las luchas territoriales a nivel interno que asolaron Japón durante el periodo Heian consolidaron la forma que tendrían los samuráis.
Durante el periodo Kamakura (1185-1329) el sistema de gobierno dirigido por el shogun y guerreros llevó a los samuráis a una evolución por sus habilidades en la guerra, y sobre todo a empezar a adquirir una serie de valores que acabaron integrándose en la sociedad y política japonesa. Comenzaron a adquirir un código de conducta en sus batallas en el norte de Japón contra los emishi o ainu, y ese tipo de comportamiento les permitía distinguirse entre sus compañeros.
Sin embargo, los samuráis también disfrutaban de los tiempos de paz, y en esos periodos tenían múltiples roles. Además de la defensa militar, también se encargaban de la administración local y de impartir justicia, una especie de jueces. En estos tiempos de paz se dedicaban a administrar las tierras, de manera que contribuían directamente al orden social. Desempeñar correctamente estas tareas requería que cultivasen su ética y sabiduría, además de la habilidad física, y ello les llevaba a necesitar un gran conocimiento en literatura, poesía y filosofía. Y en el siglo XVII al no haber guerra muchos samuráis eran maestros y consejeros.
De manera que el ideal de samurái era una persona culta, que equilibraba la vida de batalla con la paz espiritual, y a partir de este mundo ético se creó toda una cultura samurái que veneraba tanto la guerra como el arte. En esta última imagen tenemos una pintura de Akechi Mitsuhide, samurái que servía a Oda Nobunaga, a quien terminó traicionando cuando atacó el templo Honnō-ji. Este incidente arroja luz sobre la debilidad de la lealtad samurái, que continuamente revaluaban sus relaciones en función de sus intereses.



