Los Mikado, o también llamados pocky en Japón, son un snack al que quizá estamos acostumbrados, pero… ¿de dónde vienen? ¿por qué son tan famosos? En esta entrada echamos un vistazo general a este snack japonés y a la compañía que los hizo.

El nombre de pocky, con el que puede ser conocido entre los amantes del mundo nipón, viene de la onomatopeya en japonés que describe el crujiente sonido al comerlo: pokin, pokin. En español lo encontramos como Mikado, pero ¿son lo mismo? Sí; la empresa japonesa que creó estos palitos cedió los derechos a la empresa francesa LU para poder comercializarlos en Europa, y fueron llamados Mikado. La palabra mikado, además de históricamente referirse al emperador de Japón, también es ese juego de intentar sacar palillos sin mover los demás. De manera que sí, son lo mismo.
Estos Pocky fueron ideados por Riichi Ezaki y su compañía Glico en 1966, presentados como “el primer chocolate en barra del mundo”. Pensando en la comodidad, se decidió que lo mejor era dejar una pequeña parte sin chocolate, para poder cogerlo mejor con la mano. En esa época, en Japón no se pensaba mucho en el chocolate como un snack, pero era algo que en Europa y Estados Unidos cada vez tenía más popularidad.
La compañía Glico, ante el éxito de su producto Pretz, unos palitos de galleta, decidieron bañarlos en chocolate. La idea de partirlas y compartir con amigos también añadía encanto al producto, además de poderlo comer mientras se caminaba. Su primer nombre fue Choco-teck, por la onomatopeya japonesa teku-teku, usada para caminar. Sin embargo, se encontraron con que al bañar completamente los palitos, ¡la gente se ponía perdida de chocolate! Pensaron en envolverlos en papel de aluminio… pero no salía rentable. Se optó entonces por dejar sin bañar solamente la parte por donde se cogían, y así nació lo que hoy conocemos como pocky.
Para los más aficionados a Japón, este nombre de Glico puede resultarles conocido; y es que un lugar muy emblemático de Osaka es el cartel neón de Glico, en el barrio de Dotonbori. Este cartel con un corredor en el centro tiene toda una historia detrás, y es que los caramelos que hacía esta empresa tenían 15,4 calorías, y se animaba a todo el mundo a comprarlos diciendo que esas calorías podían ser quemadas perfectamente por una persona corriendo 300 metros en dos minutos; de ahí la imagen del corredor.
Este cartel ha tenido diferentes formas desde la primera vez que se instaló, y las primeras distan mucho del actual.
El primero se instaló en 1935, y medía 33 metros, llamando la atención de quienes pasaban por la calle. Este primer modelo se demolió durante la Segunda Guerra Mundial, pues por la falta de acero se demolió para donar el material.
Después se construyó el segundo, también muy alto, con un escaparate en la parte inferior donde un muñeco cocodrilo tocaba el piano.
El tercer cartel contenía 12 toneladas de agua, que combinado con más de 400 focos hacía un efecto arcoíris.
El cuarto diseño mostraba al atleta corriendo por una pista, y estas luces se reflejaban en el río que pasaba por debajo, siendo un lugar muy solicitado para las fotos.
Después se le añadió en el fondo los diferentes lugares emblemáticos de Osaka, como el acuario o el Castillo; y por último, en 2014, se sustituyó el cartel por uno LED, permitiendo una gran variedad de imágenes y anuncios, lo que también permite añadirle fondos y efectos diferentes.
Este corredor de Glico ha visto pasar a muchas personas, y vivido diferentes momentos de la historia. ¿Veremos otro diseño en el futuro? Sea por los pocky o mikado, o bien por habernos hecho fotos delante del cartel Glicoman, Glico tiene más presencia en nuestras vidas de lo que pensábamos.



