Cada idioma es rico a su manera, ofreciendo un precioso abanico de opciones para elegir las palabras que mejor representan nuestros sentimientos y nuestra manera de ver el mundo. Aquí hacemos un rápido recopilatorio de palabras en japonés y español que son curiosas o especiales[1].

En español, las mitad de palabras más usadas son sustantivos, seguido de adjetivos y por último verbos. En el caso del japonés, lo que más se usan son los sustantivos, no siendo la mitad sino un 30% aproximadamente. Después le siguen las famosas partículas, y lo último los verbos.
Nuestro idioma español tiene muchas palabras curiosas y profundas, y en realidad muchas de ellas ni sabemos lo que significan porque apenas se usan. Palabras como “petricor”, “arrebol” o “abulia” tienen un significado demasiado preciso como para ser usadas en nuestras conversaciones. Quizá el sentido poético de la palabra petricor se haya extendido últimamente, ese olor tan especial a tierra mojada cuando llueve. El arrebol es ese color rojizo que produce la luz del atardecer o amanecer, en las nubes o en cualquier otra cosa. O la abulia, que es la pasividad para tomar esa decisión que vemos como la mejor opción.
El olor a tierra mojada tiene algo de relajante, muchos se fascinan con los colores de fuego que deja un atardecer, o luchamos con esas decisiones… y a la hora de ponerlo en palabras, se queda en un “no sé cómo expresarlo”, a pesar de que existen las palabras adecuadas para ello.
¿Cómo serían estas palabras en japonés, si es que hay algún posible equivalente? Por supuesto, está la adaptación en katakana, ペトリコール (petorikōru), o bien se puede decir literalmente olor a lluvia, 雨の匂い (ame no nioi). En el caso de “arrebol”, en japonés lo más similar es 夕焼け (yūyake), que además tiene el sentido de “quemarse”, ese color de fuego que aparece en las nubes. La abulia, la falta de voluntad y determinación, en japonés tiene su propia manera más elocuente de decirlo. Es habitual en japonés tener expresiones, casi refranes, compuestos por cuatro caracteres. Es el caso de 薄志弱行 (hakushi jakkō). Mirando kanji por kanji, vendría a ser algo como “frágil de voluntad, débil para actuar”.
A su vez, el japonés tiene palabras que nos cuestan de expresar igual en nuestro idioma. Por ejemplo, 口寂しい (kuchi sabishī). Esta expresión retrata la sensación de no tener hambre, pero querer llevarse algo a la boca por aburrimiento. Quizá en español lo más parecido sea “comer por comer”, pero no podemos transmitir lo mismo. Muy curiosa también es la expresión 猫舌 (nekojita), hablando de una persona que detesta las bebidas o comida calientes. En castellano no lo concebimos igual, pero curiosamente en algunos países de América Latina como Costa Rica sí tienen esta misma expresión
Otra expresión algo más diferente sería お疲れ様 (otsukaresama), valorando el esfuerzo de alguien en la tarea que ha estado haciendo. Es habitual en el contexto del trabajo, pero también se dice al terminar una clase, apreciando la atención prestada hasta el fin de la clase. Quizá esta expresión nos deja ver una diferencia de valores, pues en nuestro entorno español no solemos tener la costumbre de hacer saber que apreciamos el tiempo y esfuerzo dedicados.
Al final, los idiomas reflejan la manera que tenemos de ver las cosas que nos rodean, y entender diferentes idiomas acaba siendo como un misterio. Palabras como estas, que a veces no tienen equivalente, se nos vuelven comprensibles al adentrarnos en el estudio del japonés por ejemplo, pero uno no sabe cómo transmitirlo ni cómo ha llegado a entenderlo.
[1] Algunas de estas palabras están sacadas del libro Hanakotoba. El lenguaje de las flores de Alex Pler (2019, Satori Ediciones)

