¿Conoces las kikuningyō, muñecas hechas de flores de crisantemo? Es una tradición que se remonta a finales del periodo Edo, y son representaciones a tamaño real de personajes populares japoneses, hechos de flores vivas de crisantemo, siendo un espectáculo muy vivo. Actualmente, las más populares son las de las ciudades de Nihonmatsu, Echizen y Hirakata. Para esta entrada, nos hemos interesado en Hirakata, Osaka.

En Hirakata es una tradición que lleva haciéndose desde el periodo Meiji, y sigue en la actualidad, aunque es cierto que cada vez menos personas se dedican a ello. Y es que requieren de todo un trabajo tanto cultivando las flores como después creando la figura.
Además de todo el proceso de plantación, el artesano empieza haciendo la cabeza con papel de periódico y cola, va diseñando la expresión facial y elabora el peinado añadiendo los mechones uno a uno. Después, con tiras de bambú se hace toda la estructura del cuerpo, incluso las mangas de los kimonos. Después es cuando se empieza a poner los crisantemos en la figura. Después de recoger los crisantemos, se limpian los tallos y se conservan con raíz junto con un musgo, para que la planta florezca y se mantenga por más tiempo. Se insertan los crisantemos con la raíz por dentro del tejido de bambú, y se van ajustando según la forma deseada. Una muñeca puede llegar a utilizar 1000 flores de crisantemo, y es requiere toda la concentración y paciencia del artesano
Estas figuras, después de terminadas son expuestas en el Festival de crisantemos en la plaza junto al ayuntamiento de la ciudad. Allí se exhiben personajes importantes como el año pasado fueron Murasaki Shikibu, autora del Cuento de Genji, o la emperatriz Fujiwara Shōshi, quien se rodeó de mujeres talentosas como la propia Murasaki.
En el Festival, que suele ser de finales de octubre a noviembre, se pueden comprar crisantemos plantados por aficionados o niños en los colegios de la ciudad, y se habilita un escenario donde se recrea un paisaje empleando crisantemos. También se hacen exhibiciones de las kikuningyō, y suelen representar personajes de series históricas de televisión, como fue la serie Hikaru kimi e (o Dear Radiance en inglés), sobre la vida de Murasaki Shikibu.
Con esto, Hirakata se nos puede haber vuelto una destino muy interesante para nuestro viaje a Japón, y es que al estar entre Kioto y Osaka, es fácil sacar un día para visitarla. Además del Festival de crisantemos, una parada obligatoria en Hirakata es la librería Tsutaya, en el centro comercial T-site, donde hay estanterías altísimas y libros de todos los géneros. Otra apuesta segura es el parque Yamadaike, un enorme parque ideal para pasear, con frondosos bosques y un lago en el que grullas y diferentes aves se dejan ver. ¡Hay mucho que hacer!


